Dolor de cuello, ojos enrojecidos, fatiga, tensión ocular, sensibilidad a la luz, sequedad, visión doble, borrosa o mareos, son algunos de los síntomas más típicos.
¿Cómo evitar este síndrome?
Según los expertos, una de las primeras cosas que podemos hacer para evitar sufrir este síndrome, es reducir la altura en la que se encuentra nuestro monitor. Cuando leemos un libro solemos ubicarlo en una posición baja, de otra forma es antinatural para nuestros ojos. Por ello, la parte superior de la pantalla debería ubicarse al mismo nivel que nuestros ojos. La distancia entre los ojos y la pantalla también es importante, ya que si es inadecuada puede provocar problemas cervicales.
Por otra parte, cuanta más edad, más propenso es uno a sobreesforzar los ojos frente a una pantalla. Lejos de lo que se pueda pensar, aunque los ojos de los niños tienen músculos más tiernos, estos tienen más capacidad para adaptarse a las circunstancias. Aún así, hay que tratar de inculcar buenos hábitos de uso tanto a niños como a los adultos.
Así que una vez frente a la pantalla, recomienda el experto, "hay que tener un programa de trabajo, pero también de relax".
No hay comentarios:
Publicar un comentario